Despliegue militar para combatir los incendios en el Delta del Paraná

Despliegue militar para combatir los incendios en el Delta del Paraná

El humo de los incendios en el Delta del Paraná llegó a Buenos Aires y eso revolucionó al país. 

En los últimos días, efectivos del Ejército argentino comenzaron a instalarse en el Comando Alvear, al sur de Rosario, Santa Fe. Allí, colaborarán en el combate contra el fuego. 
 
Se desplegaron tres helicópteros medianos Buey II que ya trasladaron a más de 1.600 brigadistas hacia las zonas de los focos. Operan en un aeródromo de campaña con cisternas de combustible aeronáutico provenientes del Batallón de Abastecimiento y Mantenimiento de Aeronaves 601.
Además, se acercaron las unidades de apoyo a la emergencia que forman parte del área naval fluvial Zárate de la Armada Argentina, el Batallón de Ingenieros Anfibio 121, Batallón de Ingenieros 1, ambos con asiento en Santo Tomé. También el Batallón de Ingenieros 2 de Concepción del Uruguay, la Compañía de Ingenieros de San Nicolás y la Agrupación de Ingenieros 601 de Campo de Mayo, todas pertenecientes al Ejército Argentino.

Estas ayudas se sumarán a les cien brigadistas y la decena de aeronaves que ya combatían el fuego en las islas que se encuentran entre Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires. 

El fuego como vecino

El gobernador santafesino, Omar Perotti, pidió hace pocos días la «intervención urgente» para combatir los incendios. Alegó no solo el importante daño ambiental sino también los inconvenientes a la salud que ocasionan en la población de Rosario y otros núcleos urbanos.

Es que los incendios en el Paraná no son una novedad. En la última semana el tema volvió a estar en foco por la cantidad de humo que llegó desde el Delta hasta la zona de La Plata, en Buenos Aires. Pero aunque no se nombre, el fuego es una constante en las islas que se encuentran entre Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires. 

Cesar Massi es un naturalista santafesino que habló con la agencia ANRed. En diálogo con ese medio, el hombre afirmó que en los últimos años el único momento donde las quemas dieron tregua fue en el primer mes de cuarentena estricta. Es decir, desde marzo a mediados de abril de 2020. 

Este año, ya a principios de julio, militantes y asambleístas rosarines realizaron una marcha en la costanera local. Exigían a las autoridades que resuelvan los incendios de las islas del Delta. 
Desde la asamblea de autoconvocades “El Paraná no se toca” sostuvieron en ese entonces en Twitter: “Hace unas semanas, desde mediados de junio, venimos monitoreando fuegos que se inician isla adentro a la altura de Puerto San Martín (Santa Fe)”.

A lo largo de los últimos meses, la destrucción de humedales y ecosistemas del litoral argentino dio diferentes alarmas. Algunas más “simpáticas” como la invasión de carpinchos en Nordelta. Otras trágicas, como los incendios que asolaron la provincia de Corrientes en enero de 2022. 

El mes de la quema

La problemática se quiere combatir con la reclamada Ley de Humedales. Luego de obtener media sanción en el Senado en 2013 y 2016 y perder estado parlamentario en 2020, se volvió a presentar un proyecto de ley en marzo de este año.  

Su objetivo es brindar a los humedales un uso ambientalmente respetuoso. Este implica preservar las funciones ecológicas y eliminar los factores que los perturban. En ese sentido, propone crear un fondo en el que el Estado asigne recursos para protegerlos. Asimismo, la creación de un Inventario Nacional de Humedales.

Pero esta ley nunca se termina de aprobar, y en parte se apunta a los sectores empresariales, agropecuarios e inmobiliarios. Los mismos que diferentes actores acusan de responsables por los incendios recientes en el Delta del Paraná.

El periodista rosarino Juan Chiummiento combinó en un mapa interactivo la información de les dueñes de los campos con explotaciones agropecuarias con las zonas donde están los focos de fuego. 

Entre otros, hay dos a nombre de la familia Maiocco, apellido del intendente de Victoria, Domingo Maiocco. Tienen más de 9000 hectáreas registradas y 1000 cabezas de ganado. También hay dos explotaciones de 3000 hectáreas y 300 cabezas de ganado registradas por la familia Baggio (la de los jugos). 

Esto no significa que ellos dos, ni el resto de los dueños de los campos, sean les responsables de los incendios. Pero se sabe que agosto en el litoral es el mes de las quemas. 

El titular de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino, así lo admitió en diálogo con Radio Con Vos. A principios de este año, con respecto al tema de los incendios en Corrientes, explicó: “La práctica de quema se hace habitualmente, pero no en esta época, no con una seca feroz y se hace de una forma controlada y sucede en agosto con un grado de humedad importante”. 

El ministro de Ambiente argentino, Juan Cabandié, apuntó directamente a esos sectores. “El sector ganadero lo que hace es quemar esos pajonales porque el ganado no come esos pajonales que son duros”, afirmó en diálogo con la misma emisora. Las culpas van y vienen, pero el terreno argentino se sigue quemando. Según un relevamiento de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), hasta el jueves 18 se quemaron 95.000 hectáreas en Entre Ríos y Santa Fe.

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